Orthomax Clinica Dental
Orthomax Clinica Dental:
Ortodoncia
Odontologia
San Juan del Río, Querétaro.
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La observación de la frecuente asociación entre las alteraciones dentomaxilares, con disfunciones de la columna vertebral, ha llamado la atención de múltiples autores. Las alteraciones craneocervicomandibulares se han descrito desde hace mucho tiempo como “síndrome”, siendo que en realidad corresponden a un conjunto de problemas disfuncionales de diversa etiología.

El sistema craneocervicomandibular (SCCM) es una unidad biomecánica funcional, y cuyos ejes son representados por la articulación temporo-mandibular,  la articulación occipito-atlante-epistrófica y del sistema suspensor del hueso hioides. (Fig. 1) Las alteraciones de este sistema, influyen en la biomecánica del SCCM.

Esto reafirma la importancia de manejar ampliamente elementos de diagnóstico que permitan una correcta evaluación de las estructuras del sistema, especialmente aplicables en el análisis de pacientes con disfunciones craneocervicomandibulares (DCCM), pues las alteraciones de la estabilidad ortostática del cráneo sobre la columna cervical son factores asociados que con frecuencia se encuentran en pacientes que presentan esta patología.

Makofsky (1992) y Huggare y Raustia plantearon que existe una relación entre la disfunción temporomandibular y la postura de la cabeza y cuello, Rocabado (1984) señaló la poca importancia que se le da a la evaluación de la estabilidad ortostática del cráneo sobre la columna cervical en los pacientes adultos y niños disfuncionales.

La disfunción cráneo cervico mandibular (DCCM) se refiere a un grupo de trastornos con síntomas que incluyen dolor, chasquidos, crepitaciones, problemas musculares, articulares al masticar o deglutir. Se los conoce también como trastornos cráneomandibulares y son una causa frecuente de problemas de dolor facial. (Fig. 2)

En los últimos años, el interés por la función del SCCM se ha expandido en muchas direcciones y desde múltiples frentes. Aunque obviamente existe ahora un nivel más alto de conocimientos sobre la importancia de su disfunción, también existe mucha más confusión en lo que respecta al diagnóstico y tratamiento de dichos problemas, especialmente en lo que concierne a la relación entre factores oclusales y articulación temporomandibular (Graul 2005)

Las manifestaciones de esta disfunción son frecuentes y justifican por tanto los numerosos estudios que se han realizado para intentar dilucidar la causa del mismo. Los estudios de prevalencia han informado que aproximadamente el 75% de la población tiene al menos un signo de disfunción en la articulación (movimiento anormal de la mandíbula, ruidos en la articulación, hipersensibilidad a la palpación, facetas de desgaste) y aproximadamente el 33% tiene al menos un síntoma dolor facial, dolor articular, entre otros) (Rugh 1985; Schiffman 1988).

La DCCM constituye un problema significativo en el ámbito de la salud pública: entre el 5% y el 13% de la población general muestran sintomatología clínicamente significativa de la disfunción. En función del género, el porcentaje de mujeres es considerablemente mayor  que el de hombre situándose alrededor del 70-90%, asimismo, los datos indican que las pacientes del sexo femenino presentan sintomatología más frecuente y de mayor gravedad, así como mayor tendencia a la cronicidad (Carlsson 1999).

Estos son algunos de los síntomas de la disfunción cráneo cérvico mandibular:

Presencia de cefaleas recurrentes Dolor muscular en cara, garganta,cuello, hombros, espalda.
Síntomas Auditivos: (Zumbido, Acufenos, Tinitus, Mareo, Congestión, audición disminuida, vértigo). Dolor en la articulación tempormandibular (En reposo y durante la masticación, deglución, fonación).
Bruxismo durante el día o la noche. Rigidez muscular.
Síntomas Psicológicos: Depresión, Fatiga, Irritabilidad Síntomas Dentales: Trauma oclusal, Maloclusión, Facetas de Desgaste
Luxación o Limitación articular Ruidos en la articulación (Chasquido y crepitación). (Austin 1995)

Para el diagnóstico y tratamiento de la DCCM se deben involucrar un número de potenciales etiologías, lo cual dificulta su diagnóstico y ocupan un lugar importante en las consultas odontológicas, neurológicas, psicológicas, quirúrgicas, entre otras haciendo deambular a los pacientes por distintos consultorios de diversas especialidades médico odontológicas sin obtener mejoría en su salud, debido a que cursan con diversos signos y síntomas que pueden confundirse con otras patologías, para su solución se debe promover la participación de múltiples disciplinas médicas y odontológicas.

Para su diagnóstico no existe un síntoma individual que pueda ser aceptado como característico de un diagnóstico de DCCM específico, solo la combinación de diferentes signos o síntomas paracece garantizar una mayor exactitud del diagnóstico (Grau 2005)

Para la DCCM está reconocido un diagnóstico inespecífico que representa un grupo de condiciones, a menudo dolorosas y/o disfuncionales, que engloban a los músculos de la masticación, cuello, espalda y las articulaciones temporomandibulares (Fig. 3).

Las opciones de tratamiento para la Disfunción Cráneo Cérvico Mandibular incluyen apoyo psicológico, fisioterapia (ultrasonido, acupuntura, termoterapia, láser terapia, ejercicios de calentamiento, masoterapia); tratamiento estabilizador (guarda oclusal) farmacoterapia (analgésicos y relajantes musculares), ajuste oclusal, intervención quirúrgica y tratamientos combinados.

Conclusiones

Para la correcta función del sistema craneocervicomandibular, debe existir estabilidad ortostática del cráneo sobre la columna cervical, de lo contrario se puede generar un desorden en esta articulación lo cual repercutirá en la salud del sistema estomatognatico.

Es por ello, que los trastornos DCCM deben ser tratatos con un enfoque interdisciplinario y el tratamiento deberá ser integral buscando identificar al o los factores etiológico para evitar el dolor muscular cíclico y el desorden articular). Las quejas principales son síntomas referidos (cefalea, barohipoacusia, perdida de la función entre otros), se debe tener cuidado ya que esta es la localización del dolor y no el origen. Las alteraciones oclusales producen inestabilidad mandibular, aumentando la exigencia muscular durante la función.

Por lo tanto se debe involucarr al paciente en el tratamiento, debido a que a través de la educación se pueden prevenir y tratar estas patologías.

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